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La Casbah de Argel: tesoro UNESCO y laberinto otomano por explorar

Un patrimonio mundial único en el Mediterráneo

Encaramada en una colina con vistas a la bahía de Argel, la Casbah es mucho más que un simple barrio histórico. Inscrita en el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1992, esta ciudadela otomana constituye uno de los conjuntos urbanos mejor conservados del Magreb. Sus callejuelas estrechas y sinuosas, bordeadas de casas encaladas, cuentan varios siglos de historia, desde el periodo bereber hasta la época otomana.

Tesoros arquitectónicos imprescindibles

La visita a la Casbah comienza idealmente por la mezquita Ketchaoua, obra maestra que combina estilos otomano y morisco, recientemente restaurada. Continuando por el laberinto de callejones, se descubre el Palais des Raïs (Bastión 23), un complejo de palacios otomanos magníficamente restaurado que ofrece una inmersión en el esplendor de la Argelia de antaño. El Dar Aziza, el Dar Hassan Pachá y el Palacio del Dey completan este recorrido arquitectónico excepcional.

Consejos prácticos para su visita

Reserve al menos medio día para explorar la Casbah a su ritmo. Aunque el barrio es seguro para recorrer solo, se recomienda encarecidamente un guía local para descubrir tesoros ocultos y comprender la historia de cada callejón. Los zocos tradicionales ofrecen la oportunidad de comprar artesanía argelina auténtica: cerámica, cobres cincelados y tejidos bereberes. Desde el aeropuerto de Argel Houari Boumediene, cuente unos 30 minutos en taxi hasta la Casbah.

El balcón de la Casbah y la vista de la bahía

El punto culminante de la visita es el «balcón de la Casbah». Este mirador ofrece un panorama impresionante de la bahía de Argel, los tejados blancos de la medina y la inmensidad azul del Mediterráneo. Es el lugar ideal para comprender por qué Argel es apodada El-Bahdja, la Alegre. La BBC y Condé Nast Traveler han clasificado Argelia entre los mejores destinos para visitar en 2026, y la Casbah es la razón principal.